El sublime arte de la procrastinación; cómo lo hago yo.

Hace mucho tiempo, que teorizo sobre el tema de la procrastinación, el bloqueo, la parálisis por análisis y la impulsividad. Pero en lugar de escribir una entrada con una explicación casi glosaria de cada uno de los términos, he decidido describir una narración en primera persona, de mi realidad, de uno de mis días malos, para ofreceros un poquito de realismo y demostrar que nadie es perfecto, empezando por supuesto, por mi misma.

Nooo pasa nada.

Un día malo.

Como me hundo a veces, en un mar de pensamientos. Demasiadas cosas pasan por mi cabeza y a todas tengo que darles orden…pero hay tantas que me resulta imposible.

Trabajos y tareas pendientes que voy tratando de organizar en mi cabeza fracasando en el intento.

Diferentes proyectos que trato de plasmar en un mismo timing que es mi vida, pues no puedo duplicarme a mi misma (hermoso sueño) para realizar una inmersión en cada uno de ellos.

Cojo el boli, me acerco una libreta pensando que la tarea se me hará más fácil por su calibre mecánico y adictivo, el peso ligero del cartón y las hojas, el tacto del bolígrafo, los ruidos rasgados sobre el papel…

-Pausa- Necesito un café.

Acudo a la cocina a prepararme uno, encuentro en el camino la agenda que me había dejado en el salón (ai…el salón, campo de refugiados para todos esos objetos perdidos…o más bien “abandonados” por la atroz vaguería puntual), la hojeo y descubro un par de tareas más a añadir a esa maraña, a ese enjambre ruidoso, molesto y caótico que se esconde en el final del túnel de mis oídos.

-Pausa- Punzada en la esquina interior de uno de mis ojos. Necesito una pastilla. Acabo de subir a mi habitación, dejo el café y la agenda, vuelvo a la cocina a por esa mini medicación pequeñita que sé que me va a revolver un poquito más el estómago. Lleno un vaso de agua hasta arriba, me tomo la pastillita y de nuevo a mi habitación.

Vuelvo a colocarme en frente de la pantalla de mi ordenador, ah, no, estaba con la agenda…ah, no, era con la libreta, pero primero debería añadir las tareas de la agenda a un calendario en el disco duro externo para no abandonarlas de nuevo en el olvido.

Conecto el disco duro, apunto las tareas en su calendario pertinente, me distraigo entre varias carpetas, entre anhelantes ideas que no han llegado a ser plasmadas aún.

En mi cabeza se desarrolla una duda, acompañada de su hermana, su madre, su primo y la mitad de su comunidad de vecinos. ¿Por cual No-tarea, sino ordenación de tareas debería empezar?

Escojo. Me arrepiento, selecciono otra. Vuelvo a empezar. Dudo. Sigo pensando. Empieza el agobio. Pufff, necesito una pausa.

-Pausa- Abro el navegador, accedo a youtube, y me dejo llevar de manera aleatoria por esos vídeos que tanto me gustan sobre do it your self, healty tips, experiencias de viaje, house tours…No sé por que me gustan tanto…Tal vez la vida plasmada, organizada, cuyos objetos del contexto en el que se encuentran estas personitas están perfectamente ordenados. Una vida perfecta, que aparece en el encuadre de sus cámaras correctamente compuesto, como una fotografía de tabletop cuyos props han sido debidamente colocados. Maquillaje ok, guión ok, tema banal, risas, música de fondo…menuda estupidez, pero como me gusta. Oh no, miro el reloj, ¿Como ha pasado tanto tiempo? Doy un vistazo a lo que he logrado hacer durante estas dos horas…

Nada.

De nuevo me agobio, me levanto de la silla, camino desorientada, no soy capaz de ordenar mis pensamientos. Cojo de nuevo la libreta, empiezo por intentar relajarme. Escribo los pasos que tengo que seguir, empezando por “Serenarme”. Me doy cuenta de que el resultado escrito en tal lista es tan banal… de sentido común, totalmente inútil. ¿Qué estoy haciendo?

Me levanto estresada. Los nervios, mi propia estupidez y la cafeína de ese amado brebaje me han subido la pulsación. Siento calor en las manos, voy al baño y coloco las palmas abiertas debajo de un chorro de agua fría con el que también me mojo la cara.

Vamos, no puede ser tan complicado. Acabo de tirar dos horas de preciado tiempo que jamás de mi vida volveré a recuperar y escribo este texto, asqueada, divertida, riéndome de mi misma. ¿Qué me ocurre?

¿Simple y cruda procrastinación?

“¿Eees de seeer imbessil ustedt?”

TODO EL MUNDO TIENE DIAS MALOS, YO TAMBIÉN Y TU TAMBIÉN.

Menos mal que son días puntuales 😉

El truco está en saber analizar que está pasando primero, y después, ir probando a modo de prueba-error para ver lo que mejor nos funciona a cada uno de nosotros para calmar/evitar esta situación.

En estos casos, a mi me funciona un cambio de estímulos. Coger el coche e ir a dar una vuelta, salir a dar un paseo y tomar algo de aire fresco o simplemente ir a intentar terminar a otra parte aquella tarea que me he propuesto. También es muy importante el ambiente en el que me encuentro a la hora de trabajar, descubre como crear un espacio de trabajo para producir mejor y cuéntame si a ti también te funciona.

¿Os ha pasado alguna vez algo parecido?, ¿Como afrontarías un día “X” como este?, ¿Qué es lo que os funciona para poneros manos a la obra?

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  • Hola Carlos,

    Me alegra mucho que me hayas descubierto y aún más que te parezca interesante mi blog. Me sorprende para muy bien lo integrado que estás en el mundo digital. =)

    Tratar de tener una sonrisa siempre para los demás es una de las cosas más importantes de la vida, que desgraciadamente olvidamos hasta que cuando nos damos cuenta se nos ha hecho muy tarde y hemos perdido mucho tiempo pudiendo hacer felices a otras personas y retroalimentándonos de esa felicidad.

    Si consideras que te enrollas como una persiana, ya somos dos con el mismo pensamiento.

    ¡Solo me falta una cosa en tu comentario, el enlace a tu web!

  • Estela:
    A trabes de la página de David Ibiza, con el que estoy aprehendiendo mucho, ha salido tu contacto y me ha encantado.
    Aprovechare cuanto pueda de tus conocimientos y te animo a que sigas, pero siempre con una sonrisa y si en un momento no tienes ganas de hacer algo, me parece muy bien lo que dices que haces.
    Hace dos años, aproximadamente que empece con mi web, no tenia ni idea, y ahora a mis 83 años y bisabuelo, dedico mucho tiempo a pensar, que ahora me cuesta más, como hacer algo para conseguir una sonrisa de los seguidores de la página.
    Procuro estar siempre de buen humor y reírme, hasta de mi sombra.
    Observarás que me enrollo como persiana antigua.
    Gracias por aguantarme y recibe un cariñoso saludo de
    Carlos

  • hahaha, Pinterest és un problema eh? És impossible no distreure’s amb contingut des demés. Sa gent és molt bona i hi ha fotografies tremendes. XD

  • M’ha agradat molt aquest post.
    A mi això em passa sovint, guapa. Ni tan sols m’atreveixo a comprar-me agenda. Em conec. Tinc un merder de paperets i post-it amb notetes per tota la casa… El pitjor és quan comences 3 coses alhora però no n’acabes cap. Encara he d’aprendre a fer primer una cosa, després l’altra i després l’altra. I no estar tres hores mirant Pinterest també seria un aspecte a millorar… Hahaha!

    Un besito!!