Preparados, listos ¡Ya!

Hazlo, no lo hagas.

No dejes para el último momento una sesión de pensamiento creativo y brainstorming. Si sientes que te has estancado y que tu cerebro no da para más, es que lo estás alimentando mal. Ya no se trata de creatividad ni de positivismo, hay ciertas prácticas que deberían convertirse en un estilo de vida cuando sientes que no puedes más (realmente haría falta aplicarlas desde un primer momento pero, mejor tarde que nunca).

En este post definiré 8 prácticas sanas y que te ayudarán a evolucionar tanto en tu vida personal como profesional. Empecemos por la primera:

Medita:

Estudios demuestran que haber meditado cada día un rato de unos 30 minutos nos ayuda a producir mejor una vez nos ponemos manos a la obra.

NO te quedes despierto a altas horas de la noche:

Cuando el día ha terminado, a muchos nos da pereza irnos a dormir y nos gusta quedarnos en la cama navegando por internet, chateando o intentando avanzar algo de trabajo. En cualquiera de los casos resulta una pérdida de tiempo. Es un momento del día en el que tenemos menos capacidad para aprender (aunque algunos se sientan motivados a hacerlo). Es necesario irse a dormir a una hora prudente para activar con la costumbre el reloj interno que nos permita despertarnos sin (o con menos) sueño.

Destruye la rutina:

Hacer las mismas cosas durante muchos días solo va a conseguir amargarte. La mejor manera de sentirse vivo y no aborrecer un estilo de vida, lugar, sitio etc. es la de intentar constantemente nuevas cosas. Coge el coche y ve a explorar lugares diferentes, trata de no repetir cafetería para tomar algo, cambia de música, prueba nuevos tipos de comida e invita a personas a realizar esto contigo.

NO esperes a que te venga la inspiración:

Si crees que la inspiración viene se aparece cuando quiere es que miras demasiado Cuarto Milenio. La inspiración jamás viene sola, tú tienes que ir a buscarla. La inspiración no es más que un resultado que surge de estados de ánimo y sentimientos como la motivación, la alegría, las ganas de trabajar y la actitud.

Cree en ti mismo:

Cree en ti mismo y si encuentras a tu alrededor personas más competentes que tú, no lo veas como un problema. Piensa, ¿Que hacen estas geniales personas y que podrían enseñarte?

NO seas una oveja:

Que haya gente que lo esté haciendo y esté triunfando con ello no significa que tú debas hacer lo mismo. La inspiración no es imitación. Puedes basarte en otras personas y no está mal copiar, pero no te frustres e intentes hacer lo mismo que los demás. Busca tu propia vía. Ser realista es darse cuenta que en la vida el éxito es, la mayoría de las veces, suerte y circunstancias; dos parámetros imposibles de reproducir. Por lo que, pensar en ellos es una pérdida de tiempo.

Presta atención:

Escucha, observa e infórmate. 3 acciones muy básicas y que parecen muy obvias pero que olvidamos en demasiadas ocasiones. Ser paciente y saber determinar cuál es el momento idóneo es indispensable.

NO juzgues:

El proceso creativo es precisamente como lo dice la palabra: un proceso. Saltarse pasos no te va a conducir al éxito, sino al fracaso. Trabaja para entender un problema y analízalo, no trates simplemente de obtener soluciones obviando todo lo demás.

Di Sí:

Es propio de las personas capaces escuchar a otras y tratar de implementar en si mismas otras manera de pensar. Estas personas tienen la mente abierta y por eso, nunca se cierran ninguna puerta.

NO digas que algo no va a funcionar:

Los viejos patrones solo nos traen viejos resultados. Sorprendentemente (y desafortunadamente también) somos especialistas en convertir en realidad nuestras palabras; sobretodo si son malas. Cuando actuamos con negatividad y afirmamos que algo no funcionará, los astros se alinean para cumplir nuestros deseos. ¡Toma ya! ¿Parece una putada? ¡Porque lo es! Pues ya sabes, la primera barrera la ponemos nosotros mismos; tiramos piedras a nuestro propio tejado. Te diría que te leas este libro La inutilidad del sufrimiento, de María Jesus Alava Reyes (pero si reflexionas un poco con el título, te darás cuenta que no es necesario leerte el libro y que su autora tiene toda la razón del mundo).

Retrocede sobre tus pasos:

Esta parece una acción un poco extraña, pero tiene mucho sentido. Muchas veces habrás escuchado que para hacer algo verdaderamente bien se tiene que destruir la norma, previamente conociéndola. Cuando aprendas algo, no te quedes impasible y lo reproduzcas sin más, hay que cuestionarlo todo, todo y todo.

NO seas perezoso:

Ai la pereza…No hay mucho que decir pues se entiende perfectamente. Como consejo, si necesitas “no hacer nada” defínete un tiempo, un horario, destinado precisamente para eso. Pero cumple lo demás cuando te toque. El otro día vi la película Interestelar, en ella, aparecía un poema de Dylan Thomas que me gustó mucho y que contiene una de mis palabras favoritas: Rabia. Aquí te lo dejo:

P.D: Si te gusta este post, ya sabes =) Lo digo antes de que leas el poema para que quede más romántico.

No entres dócilmente en esa noche quieta. 

La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día; 

Rabia, rabia, contra la agonía de la luz. 

Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa, 

porque sus palabras no ensartaron relámpagos 

no entran dócilmente en esa noche quieta. 

Los buenos, que tras la última quietud lloran por ese brillo 

con sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde 

rabian, rabian contra la agonía de la luz. 

Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera 

y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino 

no entran dócilmente en esa noche quieta. 

Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante 

cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros 

rabian, rabian contra la agonía de la luz. 

Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo 

maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas. 

No entres dócilmente en esa noche quieta. 

Rabia, rabia contra la agonía de la luz.